Sacerdote en el cielo o en el infierno

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SACERDOTE EN EL CIELO O EN EL INFIERNO

Sucedió en Ciudad Valles, San Luis Potosí. Al final de una cena entre amigos, compartiendo experiencias e intercambiando puntos de vista surgió un tema en la mesa ¿Qué sucede con los sacerdotes que dejan el Ministerio?

Una hermana compartió lo que dijo un sacerdote muy mayor había dicho: “Seré sacerdote en el cielo o en el infierno” y ese pensamiento me inspiró a escribir, pues quien ha sido ordenado sacerdote lo será siempre y hasta la eternidad, en ese momento mi imaginación literalmente “voló”.

Nuestras acciones, pensamientos u omisiones nos llevarán finalmente a diferentes lugares, de acuerdo con la fe que compartimos: Cielo, purgatorio o infierno. Aún en ese lugar de dolor, tristeza y desamor, el sacerdote también lo seguirá siendo, pues un “separado para Dios”, un hombre con su humanidad, fallos y tropiezos en ese lugar de “llamas” y “angustia” seguirá siendo lo que un día fue llamado a ser, sacerdote para siempre.

Es San Pablo quien, en su Carta a los Corintios, define a los sacerdotes:

"servidores de Cristo y administradores de los misterios. Lo que a fin de cuentas se pide de los administradores es que sean fieles” (1 Co 4,1-2)

Sin embargo, por el barro del que estamos hechos los seres humanos, porque a veces el poder de seducción y del error nos atrae, también a ellos, los sacerdotes caen en tentación, fallan y en ocasiones declinan en su decisión, tan humanos como cualquiera, pero con una gracia muy especial, si su destino final fuera el infierno, ahí también serán sacerdotes.

Las acciones y consecuencias de actos, pensar en un hombre “reservado para Dios” en ese “éter” de soledad, le hará recordar que siempre será sacerdote para Dios.

Elevemos nuestras oraciones por los sacerdotes, para que busquen siempre la santidad y sean ejemplo de Jesucristo en este mundo tan herido, tan necesitado de acciones de amor y especialmente, pedimos por los sacerdotes que han fallado:

Los pederastas, los que persiguen el poder y reconocimiento, los deshonestos, quienes no viven su celibato, quienes buscan el dinero, (coloca aquí tu intención por favor)

Pedimos por ellos con todo el amor y misericordia.  

Nos encontramos en este espacio de reflexión la próxima semana.

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